La Dama del Cisne

“Un canto al arte y la belleza. Carmen Torres Ripa sabe que el pecado que un escritor nunca puede cometer es aburrir, de manera que dosifica la intriga y reparte las claves culturales con habilidad para permitir distintos niveles de lectura: los amantes de la pintura y la Historia del Arte en general disfrutarán con algunas escenas de forma muy especial. Quienes no estén excesivamente interesados por ellos encontrarán un enigma por resolver y una investigación propios, casi, de una novela de género.”

César Coca

El Correo


Novelas


Últimos artículos

28 de Junio

41 años no es una fecha redonda y, además, después de tanto tiempo, creo que sólo nos acordamos de que a José Mari Portell le asesinaron hoy, mis hijos y yo. Pero me gusta recordar la fecha, aunque sea con unas líneas. Pienso que quién le mató igual está tomando una...

El último concierto de las elecciones

Me pareció un amigo. Ennio Morricone, sentado en una silla y con la batuta en la mano, era el mago cercano. El artista que nos había llevado de la mano, cuando éramos niños, a nuestras primeras citas con el cine. En el Teatro Guridi de Baracaldo, conocí a un joven...

La resurrección de Notre Dame

Los amigos más íntimos de Oteiza aseguraban que el artista era de una minuciosidad perfeccionista increíble. Quizás, por esa cualidad, en su casa abundan los esbozos previos de las obras, sus numerosas tizas seguidas, como grandes edificios en miniatura. Todas las...

La eutanasia: promesa cumplida

La eutanasia, y el feminismo -dentro de sus múltiples variaciones- han entrado en campaña. Cada partido dirá “yo más” o “yo menos”, defiendo esos principios fundamentales de la vida y de la muerte. La triste actualidad mediática, ha llenado los informativos de...

Adiós, amor

Mientras el café entraba deliciosamente por mi garganta, Ángel, un hombre al que no había visto nunca, introducía suavemente y con amor infinito, una pajita en los labios de su mujer Mari José. No temblaba al sostener el vaso en las manos. -Cariño, no temas -le...

Las concertinas de Venezuela

HACE muchos, muchos años, tantos que ni me acuerdo, estuve en Venezuela. Conocí una Caracas caótica para conducir en coche y el mayor aeropuerto de aviones privados del mundo. Estaba invitada a almorzar en casa de unos vascos exiliados y, como en todos los países y...